Cómo debe aplicarse el Microcemento Paso a Paso

Cómo debe aplicarse este revestimiento continuo, desde el acondicionamiento de la superficie hasta la capa final de acabado

El microcemento es un recubrimiento pigmentado que puede ser aplicado sobre todo tipo de espacios,  interiores y exteriores, desde suelos a paredes, oficinas, salas de estar, piscinas, cocinas y salones. El procedimiento de aplicación es completamente manual. No requiere de ningún tipo de maquinaria pesada para su aplicación, y por tanto es adecuado para ser usado tanto en pisos bajos y sótanos como en áticos y terrazas.

El material es preparado en un mortero hidráulico de alto rendimiento, hasta que queda una masa de entre 2 y 3 milímetros de grosor. El material, de carácter sintético, puede ser compuesto bien por un solo componente (por ejemplo un derivado de la resina), o bien por dos o más componentes. Una vez preparada, la masa se distribuye manualmente sobre la superficie a recubrir por medio de una paleta. A diferencia del cemento común, el microcemento es más flexible y resistente, tiene una alta resistencia abrasiva así como alta resistencia a la humedad y al calor.

Es necesario resaltar que la aplicación del microcemento debe ser realizada necesariamente por personal profesional, experto y cualificado. La preparación del soporte y la finalización del proceso de sellado se han de realizar siguiendo una praxis detallada y escrupulosa, que garantice el recubrimiento eficiente y elegante de la superficie.

Como consecuencia de su alta adherencia y versatilidad, el microcemento puede usarse para cubrir casi cualquier tipo de material. Así, es posible recubrir azulejos, yeso, pladur, cemento, material autonivelante, etc…

El microcemento puede ser usado en escaleras, encimeras y mobiliario. Esto permite rediseñar un espacio sin necesidad de enfrentarse al desorden, suciedad y costes de la construcción tradicional, pues permite la producción de espacios altamente decorativos, revestimientos continuos con una apariencia de cemento y mineral sobre cualquier tipo de superficies.

El material es resistente al agua en su superficie visible, lo cual lo hace adecuado para localizaciones tipo cocina, baños, duchas, e incluso revestimientos para bañeras. No obstante, es importante reseñar que el microcemento no es un producto de sellado, y por tanto es necesaria que la capa base esté completamente seca para que la humedad no aparezca en el futuro. Con su grosor de 2 a 3 milímetros, permite la renovación de suelos sin la necesidad de acortar puertas.

Debido a su delgadez y alta adherencia, el material no se rompe por si mismo bajo ninguna circunstancia. Las únicas roturas posibles solo pueden aparecer si la base está sujeta a un movimiento estructural o a una expansión significativa.

Finalmente, el microcemento también puede ser también aplicado en escaleras como elemento interno o como elemento decorativo externo. No obstante, su aplicación es suelos de madera no es muy recomendable pues esté tipo de base no tiene la suficiente rigidez y tiene una gran cantidad de movimiento de juntas, los cual puede resultar en la aparición de grietas y roturas. En estos casos, siempre es recomendable la extracción de la superficie de madera antes de colocar el microcemento.