El microcemento y su limpieza

Principales técnicas de limpieza del Microcemento

En entradas anteriores hemos descrito las características, principales ventajas y pequeños inconvenientes del material conocido como microcemento o pavimento continuo, así como de su precio, su historia y evolución y la comparativa con otros productos.

En la entrada de hoy, vamos a describir el proceso de limpieza que se han de llevar a cabo en la superficie, tanto antes de aplicar el microcemento como después de su aplicación, así como de las tareas de limpieza de simple mantenimiento:

 

Limpieza del microcemento antes de la aplicación:

La realización de una limpieza profunda y efectiva de la superficie es vital para una correcta aplicación del material. La calidad de la limpieza previa repercutirá sin ningún género de dudas en el acabado final y aumentará exponencialmente los resultados satisfactorios.

El objetivo de la limpieza consiste en la eliminación de cualquier residuo (polvo, grasas, etc…) o elemento sólido con la finalidad de asentar la planimetría de la superficie y por tanto favorecer la correcta aplicación del microcemento. La limpieza ha de ser concienzuda, realizada con los productos y materiales habituales para este tipo de labor.

 

Limpieza del microcemento después de la aplicación:

Es aconsejable realizar siempre la limpieza de superficies de microcemento con agua y jabones neutros, que tengan un Ph de entre 6 y 9. También se puede usar como producto de limpieza el bicarbonato de sodio aplicado directamente sobre agua. La limpieza diaria de la superficie se ha de realizar únicamente con el uso de un paño húmedo.

Así mismo, de forma periódica se deben fregar las superficies, usando una fregona habitual o mopa húmeda impregnada con ceras abrillantadoras diluidas en el agua, que sirvan para conservar las capas superficiales con las que se finaliza el proceso de instalación y contribuyen de forma decisiva a su conservación, aspecto y durabilidad.

La limpieza de microcemento con tratamiento antideslizante se realiza de igual forma, utilizando agua y jabones neutros.

 

Nunca limpiar el microcemento con:

Debido a su composición cementicia y polimérica, el microcemento no tolera el contacto con sustancias ácidas o líquidos solventes. Es por ello que las limpiezas concienzudas con productos agresivos (lejía, amoniaco, etc…) no son en absoluto recomendables.

 

Consideraciones finales sobre la limpieza del microcemento:

  • El microcemento es un material delicado y por tanto es recomendable no pulir la superficie, evitando el uso de esponjas metálicas, lijas o utensilios similares.
  • Las manchas especialmente “rebeldes”, como las de vino, café o vinagre, han de ser tratadas inmediatamente, intentando evitar que se adhieran y estacionen en la superficie.
  • Finalmente, las manchas de óxido o tinta han de ser tratadas con un producto blanqueador especial. Estos productos son muy delicados y por tanto se han de aplicar siempre solicitando el asesoramiento de un profesional y poniendo la mayor atención en su aplicación.