Cemento pulido y Microcemento – Diferencias y características

Comparativa del microcemento con otros productos

Debido a su fácil y rápida aplicación y a su versatilidad, el microcemento es considerado un material preferible y más inteligente que otras alternativas de carácter similar. No obstante, consideramos importante el reseñar las diferencias y ventajas que presenta el microcemento con respecto a otros materiales similares disponibles en el mercado

 

Cemento Pulido Tradicional

En lo que respecta a su comparativa con el cemento pulido, el microcemento es de mucha más fácil aplicación pues se coloca utilizando un simple mortero hidráulico y una paleta, siendo ambos elementos fácilmente transportables. En líneas generales, se puede decir que el cemento pulido (u hormigón alisado) se considera un producto de uso en pavimento industrial, siendo necesaria pesada y complicada maquinaria para su correcta aplicación. El cemento pulido necesita ser aplicado en un piso bajo o en un lugar exento de tabiques para su correcta utilización.

El microcemento presenta más ventajas en comparación con el cemento pulido, pues este último únicamente se pude aplicar en suelos, con un espesor mínimo de 7 centímetros. Adicionalmente, el cemento pulido requiere de juntas de dilatación cada 5 metros aproximadamente, lo cual resulta altamente restrictivo y limita su capacidad decorativa y acondicionadora. El microcemento en cambio, presenta una apariencia de paño continuo con unas mayores propiedades estéticas.

Finalmente, el cemento pulido una vez aplicado precisa de una labor de pulimentado para igualarlo y sacarle brillo, lo cual no es necesario en el caso del microcemento.

 

Otros Productos

Existen en el mercado otros productos alternativos al cemento pulido tradicional y al microcemento que vale la pena reseñar:

Por un lado, tenemos el cemento pulido en baldosas. Este producto, consistente en piezas de forma cuadrada y rectangular, es de más fácil colocación que el cemento tradicional así como de reposición más sencilla. No obstante, este producto carece de la versatilidad y alta estética del microcemento, además de ser de un grosor mayor.

Por otro lado, también están disponibles en el mercado las baldosas de cerámica, las cuales son de una alta resistencia y de un coste bastante económico. No obstante, el microcemento es una opción aún más económica que las baldosas de cerámica.

Finalmente, hemos de considerar también la posibilidad de la instalación de suelos laminados en forma de baldosa. Esta opción es de muy fácil instalación y una alta capacidad aislante. No obstante, su precio no es muy económico y sus acabados no son tan estéticos y artesanales como los del microcemento.

 

Del Cemento Pulido al Microcemento – Historia y evolución

La historia y evolución del microcemento está íntimamente ligada a la del producto del cual hoy se presenta como principal alternativa, el cemento pulido.

El cemento pulido era un producto tradicionalmente destinado al sector comercial e industrial, colocándose principalmente en edificios de oficinas, pabellones industriales y comercios. Esto cambió en la última década del siglo XX y la primera del XXI, con el auge de los pisos y apartamentos de formato “loft” diáfano. Durante este auge, se popularizaron los revestimientos del tipo de cemento pulido, debido al  carácter de interior moderno e industrial que imprimía a los interiores.

Como resultado de esta evolución, se empezaron a desarrollar productos, estéticas y materiales que aumentasen las posibilidades  existentes en el mercado. En la actualidad, el uso de cemento pulido está en claro decrecimiento, siendo sustituido por el microcemento al ser un material más resistente, de más fácil aplicación y a un menor coste.

Los orígenes del uso del microcemento se pueden remontar a las construcciones del Imperio Romano y  las antiguas edificaciones árabes realizadas en el norte de África. Se descubrió que los recubrimientos hidráulicos eran aquellos que sellaban y solidificaban cuando entraban en contacto con el agua, mientras que los recubrimientos atmosféricos eran aquellos que solidificaban cuando entraban en contacto con el aire.

Ya en tiempos más recientes, el microcemento aparece referenciado en la primera patente realizada para cementos y polímeros en la década de 1930. El producto fue inicialmente desarrollado en el Reino Unido y usado en la industria marítima hasta que posteriormente fue desarrollado y perfeccionado en los Estados Unidos. Durante la Segunda Guerra Mundial, la goma natural fue introducida en la mezcla empezándose también a utilizar los polímeros derivados de goma sintética.

Actualmente, el uso de microcemento con fines decorativos está en un claro auge y crecimiento. Puede ser mezclado con color, vertido en hormigón y muchas otras superficies, y colocado  por medio de una paleta en muy finas aplicaciones.  Puede ser manufacturado para autonivelar suelos y acabar superficies verticales, así como para texturizar patrones de hormigón, siendo su potencial de creatividad prácticamente ilimitado.

De manera bastante sorprendente, y a pesar de los grandes avances que ha experimentado en los últimos años la industria de los materiales de construcción, actualmente hay muchos cliente particulares y empresas que ignoran la existencia de alternativas más atractivas que el cemento común. Los profesionales del mercado no obstante conocen bien las ventajas del microcemento y no dudan en recomendarlo a los clientes, siendo una opción cada vez más popular en las revistas decorativas especializadas en el sector.